¿Qué es un programa de inteligencia artificial a medida?
Es un software hecho para tu empresa que usa un modelo de IA para una tarea concreta: leer facturas o contratos, contestar a clientes con tu propia información o clasificar lo que entra. En AIDE Studio cuesta desde 2.000 € en pago único, se entrega en 2-6 semanas y el prototipo está en 5 días por 500 €.
Lo que lo hace «a medida» no es el modelo, que es el mismo que usa cualquiera (Claude, GPT o Gemini), sino todo lo que lo rodea: qué información puede leer, qué tiene prohibido decir, dónde guarda lo que hace, a quién avisa cuando no sabe y cuánto puede gastar. Un ChatGPT de empresa sirve para que tu equipo escriba más rápido. Un programa a medida hace un trabajo de tu negocio, con tus reglas, dentro de tus sistemas.
¿Qué puede hacer la IA dentro de tu software?
Casi todos los proyectos que tienen sentido para una pyme caben en cuatro tipos:
- Leer documentos. Facturas, albaranes, contratos o formularios que llegan en PDF o foto y acaban como datos en tu base. Lo explicamos con números en automatizar facturas con IA.
- Contestar con tu información. Un asistente que responde a clientes o a tu equipo a partir de una documentación que tú mantienes, y que dice «no lo sé» cuando la respuesta no está ahí. Makroa, nuestro producto propio, tiene un chat así que responde las dudas de sus clientes.
- Clasificar y repartir. Correos, incidencias o pedidos que el sistema etiqueta y manda a quien toca, con una persona revisando los dudosos.
- Resumir y extraer. Sacar de conversaciones, llamadas o informes largos los tres datos que importan y dejarlos donde los vas a usar.
Lo que conviene dejar fuera, al menos al principio, es que la IA actúe sola sobre dinero o clientes: cobrar, reservar o cambiar un pedido sin que nadie lo apruebe. Se puede hacer, pero cambia el riesgo y el precio.
¿Cuánto cuesta el modelo de IA cada mes?
Mucho menos de lo que la gente espera, y se puede calcular con precios públicos:
- Precio de un modelo pequeño: Claude Haiku 5.5 cobra 0,10 dólares por millón de tokens leídos y 0,50 por millón escritos, según los precios de Anthropic consultados el 14 de octubre de 2026. Un token es más o menos media palabra en español.
- Una pregunta típica de un asistente de empresa: el modelo lee unas 5.000 palabras de instrucciones y de tu información (unos 10.000 tokens) y contesta con unas 150 palabras (unos 300 tokens). Sale por 0,00115 dólares.
- Mil preguntas al mes: algo más de un dólar.
Para contestar dudas a partir de una información cerrada no hace falta el modelo grande; para razonar sobre un caso complicado, sí. Lo caro de un proyecto así es el desarrollo bien hecho y mantener al día lo que el asistente sabe.
¿Cuánto cuesta un software con IA a medida?
Son tres partidas, y solo una es grande:
- El desarrollo, en pago único: un diagnóstico con prototipo en 5 días por 500 €, que se descuenta si sigues, y el proyecto completo entre 2.000 € y 15.000 € según el alcance, sin IVA. Un asistente que contesta con una ficha está en la parte baja; uno conectado a tu agenda, tu CRM y WhatsApp, más arriba.
- El modelo de IA, por uso: con un modelo pequeño, unos céntimos por cada cien preguntas, como se ve en la cuenta de arriba. Se acota con un límite de gasto.
- El alojamiento: si partes de cero, el plan Pro de Vercel cuesta 20 dólares al mes y el Pro de Supabase, desde 25 (precios consultados el 14 de octubre de 2026). Si ya tienes web en ese stack, suele ir dentro.
Falta una cuarta que casi nadie presupuesta: alguien que mantenga al día lo que el sistema sabe. Son minutos a la semana, pero tienen que tener dueño.
Cómo usamos la IA para desarrollar
Además de ir dentro del producto, la IA es nuestra herramienta de trabajo. Programamos con Claude Code, el asistente de programación de Anthropic, sobre Next.js, Supabase y Vercel. La IA escribe y prueba código; la arquitectura, las decisiones y la revisión de lo que se publica son nuestras. Por eso un prototipo funcional cabe en cinco días y un proyecto entero, en semanas.
Lo que no cambia con la IA es lo que más tiempo lleva en un proyecto bien hecho: entender el proceso del cliente, decidir qué se automatiza y qué no, y probarlo con datos reales antes de darlo por bueno.
Cuándo no merece la pena
- Si el volumen es pequeño. Diez documentos o diez preguntas a la semana se atienden a mano más barato.
- Si nadie va a mantener la información. Un asistente con precios del año pasado hace más daño que no tenerlo.
- Si una herramienta que ya pagas lo hace. Muchos programas de contabilidad, CRM o atención al cliente traen funciones de IA incluidas. Míralo antes de construir.
- Si la respuesta exige criterio profesional. Un diagnóstico médico, legal o fiscal personal no se delega en un chat.
Si tu caso pasa este filtro, el siguiente paso es el diagnóstico: nos cuentas el proceso y en cinco días lo ves funcionando con tus datos. Todo lo que hacemos con IA está en nuestro servicio de inteligencia artificial y automatización.
